Reflexiones navideñas sobre las elecciones

¡Feliz (ingober)Navi(li)dad! Así que era esto una crisis de régimen: una situación de aparente ingobernabilidad del Congreso de los Diputados. ¿Es grave doctor? En absoluto. Por primera vez habrá política de verdad en España. Habrá que debatir y negociar. He esperado un par de días para publicar este post. Dudo mucho que yo pueda añadir alguna información relevante, pero voy a intentarlo. He seguido muy por encima las propuestas de pactos, las declaraciones, los editoriales y las opiniones generales. Afortunadamente, vistos los debates en las redes sociales, tampoco hace falta informarse mucho, puesto que los ciudadanos españoles son todos grandes expertos en política, con conocimientos ideológicos, jurídicos y programáticos, que vislumbran los pactos antes que los propios actores políticos.

En un principio, cuando tocaba publicar este post, no quería hablar de posibles pactos, pero la situación se ha movido bastante más rápido de lo que esperaba en tres días. Por lo tanto, tocaré brevemente los posibles pactos y mi opinión sobre ellos. El resto es simplemente una serie de reflexiones.

  1. Los procesos políticos son lentos. No cabe lugar para la impaciencia en política. El refrán “Roma no se construyó en un día” toma hoy en día todo su valor. Hay que ser capaces de abstraerse de la situación actual y verla en un contexto histórico y político: estos resultados son un punto de inflexión en el largo proceso de transformación de la sociedad española. Se ha abierto un nuevo escenario y hay que trabajar con paciencia y constancia para crear el nuevo marco político y afianzarlo. Cuestión de decenas de años, muy probablemente.
  2. ¿Es posible que haya habido cuatro perdedores? El PP y el PSOE obtienen sus peores resultados históricos. Ciudadanos también se queda lejos del resultado que ellos esperaban. Podemos en mi opinión también sale perdedor de esta la noche electoral al no superar al PSOE. Si acaso se podría decir que ha conseguido una victoria agridulce; se ha quedado a 350 000 votos del PSOE pero a 21 escaños. Aun así, no están en posición decisiva para ofrecer un gobierno alternativo al del PP.
  3. Es una buena noticia que por primera vez entren en el Congreso un grueso número de fuerzas dispuestas a cambiar la ley electoral. No es posible que IU-UP, con más de 900 000 votos obtenga 2 escaños y Coalición Canaria, con poco más de 70 000 votos obtenga uno. En la provincia de Cáceres, Podemos con 13% no logra entrar en el Parlamento. Ha quedado más que claro que es una ley hecha a medida del bipartidismo y que ha de ser cambiada. Por cierto, si se pasase a una circunscripción única (algo que ciertos expertos barajan), los partidos nacionalistas se mantendrían prácticamente en los mismos niveles de representación. Deberían apoyar esta reivindicación.
  4. Ciudadanos, no me cansaré nunca de repetirlo, es la gran estafa de estas elecciones. Inflados descaradamente en las encuestas, ha quedado demostrado en las urnas que están lejos de suponer una alternativa. Además, llama fuertemente su cambio de estrategia y discurso en los últimos días. Hace apenas una semana, consideraban una traición ‘pactar con PP o PSOE’. Ayer, sin embargo pidieron un acuerdo a tres bandas entre PP, PSOE y Ciudadanos. Lo mejor, sin embargo, se vio la misma noche electoral. Fue el absoluto abandono de cualquier tipo de reclamación a la hora de pactar una abstención para investir al PP. La intolerancia contra la corrupción que bloqueó durante largos meses la investidura en Andalucía desapareció y sigue sin aparecer en el discurso de Ciudadanos a la hora de comprometerse a investir a Rajoy. En cuanto se supo el ganador, Rivera ha brindado su apoyo ciego al PP, mediante una abstención, sacrificando todo su discurso en aras de la ‘estabilidad’ (véase nota 7).
  5. Podemos, en cambio, no ha entrado en el parlamento para garantizar la mal llamada estabilidad, sino para representar los derechos de la gente. No esperamos renuncia al programa presentado como ya ha hecho Ciudadanos, sino total oposición a cualquier tipo de gobierno pro-austeridad. No habrá tampoco, como dicen algunos iluminados, apoyo ‘gratuito’ al PSOE, sin ningún compromiso. Si hace falta, se vuelve a las urnas.
  6. Confluencia, unidad, marea, llamadlo como queráis, pero es necesaria una solución al estancamiento actual de los procesos constituyentes. Urge que el aparato del PCE detrás del fracaso de la confluencia de un paso atrás, pero también la corriente más Laclauiana de Podemos supere su escepticismo. Es cierto que las relaciones se han tensado más de la cuenta durante la campaña electoral, debido a una campaña agresiva (e inútil) de IU. Sin embargo, hay activos en IU que son más que necesarios a este nuevo proyecto de país y sobre todo una militancia en ambos lados que es hermana. Muchos votantes han dudado a la hora de votar el pasado domingo. Esto es intolerable. Debemos ir juntos a las próximas elecciones, y el sorpasso que se ha conseguido en Galicia y Catalunya se hará realidad.
  7. Última reflexión y la más reciente: se prepara la “Grosse Koalition”. Admito que no pensé en semejante posibilidad (el PSOE sigue considerando al PP como un adversario directo) y menos tras el debate de Sánchez ron Rajoy. Sin embargo, en nombre de la estabilidad, un término carente de significado para las clases populares, parece que el sueño húmedo del IBEX35 puede hacerse realidad. Seamos sinceros: la palabra ‘estabilidad’ es sinónima de tranquilidad financiera para las grandes empresas del IBEX35 y los inversores extranjeros, pero suena hueca en los oídos de los ciudadanos. Si había alguna duda, Ciudadanos nos la borra de forma explícita con un tweet: “el IBEX pide a PP y PSOE que superen diferencias para pactar.” Por otro lado, la prensa, con sus editoriales y sus artículos de opinión, reclamando un pacto de estado, preparan el terreno para la gran coalición. Ciudadanos, a quien también incluyen en la coalición, también lo ha reclamado (tras decir hace una semana que no pactarían). Los barones socialistas con Susana Díaz a la cabeza están bastante por la labor con tal de no ceder ante cualquier reclamación por parte de los partidos independentistas. Y desde luego, el IBEX y los agentes europeos están encantados ante el escenario que se prepara en España. Curiosamente, el menos satisfecho por esta opción y el que más se opone a una gran coalición es el propio Pedro Sánchez.

Creo, como mucha gente, que visto la precedente falta de pactos, esta legislatura será corta. En un futuro probablemente lograremos mejores entendimientos, ya con más experiencia. No descartemos elecciones en 2016. ¡Feliz Navidad a todos!

© Mario Cuenda García

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