La prensa española y el repunte de la violencia en Palestina e Israel

Me gustaría denunciar hoy, con cierta indignación, el sesgado tratamiento mediático dado al aumento de la violencia en los territorios ocupados palestinos. por parte de los medios de comunicación españoles, los cuales informan de forma tendenciosa y parcial. Desde mi blog, denuncio semejante trato a la información porque atenta gravemente a la verdad, al derecho a la información libre e impide allanar el camino hacia una paz duradera.

Los hechos objetivos son claros y ya han sido publicados por la prensa internacional: una ola de violencia ha estallado en los territorios ocupados palestinos e Israel y nadie descarta ya una tercera intifada. Parece ser, y lo ha reconocido el propio primer ministro israelí Benjamin Netanyahu así como la prensa, que los ataques en las colonias no son organizados por movimientos calificados como terroristas, sino que la protesta generalizada surge de iniciativas individuales de la sociedad civil palestina. El segundo hecho objetivo es que la violencia está presente en ambas partes. Ha habido manifestaciones pacíficas de palestinos, como también ha habido pedradas, ataques a cuchillo, a cócteles molotov o a atropellos. El ejército israelí ha respondido con bombardeos, disparos reales y en ciertas ocasiones, un uso desproporcionado de la violencia. En total, han muerto ya 7 israelíes y 30 palestinos.

Sin embargo, esta visión de los hechos no aparece en absoluto en los medios de comunicación españoles. El País en su editorial pidiendo la paz, menciona únicamente las víctimas israelíes. Ni una sola palabra sobre víctimas palestinas. Otra noticia iba acompañada de una foto de un palestino inmolándose sin querer con su propio cóctel molotov. Por su parte, El Mundo publica un editorial en el que escribe: ‘una imparable sucesión de ataques de lobos solitarios palestinos armados sobre todo con cuchillos, aparentemente no coordinados, ha causado la muerte de siete israelíes y una treintena de palestinos en Jerusalén y Cisjordania.’ El editorial deja entender que los muertos palestinos se deben también a los ataques a cuchillo, y no a la intervención de las fuerzas israelíes. La lista de noticias así tratadas es larga. He estado observando la lista de noticias publicadas sobre el tema las últimas semanas tanto por El País como por El Mundo, los dos medios de mayor tirada nacional y la conclusión es inapelable: salvo la noticia de una mujer embarazada y su hija muriendo en un bombardeo en Gaza, el resto de muertes de palestinos es silenciada y no hace objeto de ningún titular. Las violencias perpetradas contra los palestinos quedan lejos de los medios de comunicación españoles (no así de los franceses, por ejemplo). No veremos el vídeo de la joven mujer palestina asesinada a tiros en una estación de autobuses, gritando aterrorizada, con los brazos en alto, diciendo que no está armada. No veremos el vídeo del joven niño de 15 años, baleado, gimiendo en el suelo, con las piernas rotas, desangrándose mientras unos civiles le gritan ‘¡Hijo de puta!’. No veremos el vídeo del niño muerto al que le restriegan intestinos de cerdo por la cara, buscando humillarlo después de muerto. Todas estos hechos gravísimos, que deberían ser cubiertos medíaticamente, no aparecen en primera plana mediática. Unicamente eldiario.es informa de los muertos en ambos bandos, pero con poca cobertura mediática debido a sus medios reducidos. Sino, uno solo puede informarse de ellos a través de redes de apoyo a Palestina.

Hoy, la propia ONU ha criticado el uso excesivo de la fuerza de las fuerzas israelíes, dejando claro que no hay una narrativa única, sino toda una multitud de narrativas diferentes. Sin embargo, ningún medio de comunicación español se ha hecho eco de esta noticia aún. El activista Mohammed Zeyara apunta, de forma muy acertada, que el enemigo de Israel no es Palestina, sino las redes sociales. Afortunadamente, lo que hoy nos esconde la prensa, podemos encontrarlo nosotros mismos en unos clicks de ratón en Facebook o Twitter, siguiendo a organizaciones o individuales sobre el terreno. De esa forma, podemos ver otras narrativas que nos ayudarán a crear nuestra propia opinión.

No sólo no podemos ser indiferentes a lo que está ocurriendo en Israel y Palestina, sino que no debemos dejar que coarten nuestro derecho fundamental a la información libre y de calidad, como ahora mismo hacen ciertos medios seleccionando arbitrariamente que noticia que publican. Creo firmemente que solo una visión completa de todas las partes de este conflicto, y son muchísimas, logrará hacer avanzar hacia una solución pacífica y duradera. De lo contrario, con visiones parciales, solo reforzamos los sectarismos, los prejuicios y lo que es peor, la justificación de la violencia por cualquiera de los dos lados.